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Entrevista: Juan José Niedfeld, Especialista en Seguridad Vial

Nota N° 107, Percepción de los Riesgos

Además, como una forma de continuar aportando a concientizar sobre el tema de los accidentes de tránsito que permanentemente nos conmocionan, conversamos con un especialista en el tema: Juan José Niedfeld, Gerente de Prevención de Siniestros y Seguridad Vial del Grupo Rivadavia Seguros.

TdS: Juan José, queríamos hablar un poco sobre esto que ocurrió en la semana y casi a diario… ¿ la gente es consciente cada vez que sube a un auto de los riesgos que puede generar para sí, para los que están con él en el auto y obviamente para el resto ?

JJN: No. Yo tengo el convencimiento de que no somos conscientes de lo que eso significa. Es más, creo que esa es la pata sobre la que hay que avanzar en la educación para poder cambiar conductas.

Hay una necesidad natural de percibir el riesgo para cuidarse, porque por una cuestión lógica nadie se cuida de algo que no siente que lo amenaza. Es decir, solamente nos vamos a cuidar de aquello que sintamos que sea riesgoso y me parece que este es el eje sobre el que hay que avanzar: hacer que la gente perciba cuál es el riesgo que tiene porque a partir de ahí cambia la conducta.

TdS: En tal sentido vos hace unos días nos hiciste llegar un interesante trabajo (EL CUAL SE PUEDE DESCARGAR AL FINAL DE ESTA ENTREVISTA) justamente donde abordás distintas situaciones que pueden poner en riesgo al conductor, a su familia y a terceros que circulan por la misma vía. Nos gustaría que repasemos de alguna manera o hagamos un ránking de cuáles a tu entender son los más peligrosos al momento de conducir un vehículo. ¿Te parece?

JJN: Sí, dale

TdS: Vemos aquí las distracciones. Contanos o hablemos un poquito de este tema que son muy frecuentes. Nosotros por ejemplo en este momento estamos tomando mate en el estudio, pero muchas veces vemos gente tomando mate mientras conduce.

JJN: Claro. Hoy no tenemos estadísticas muy concretas en Argentina pero sí las hay de otros lugares donde vienen trabajando hace un poco más de tiempo, como España , y se considera que las distracciones llevan alrededor de un 30% de las causas de los siniestros, dentro de este 90% que se le asigna al conductor. Y esto tiene que ver con distintas cosas, con cosas que pasan adentro del vehículo y con cosas que pasan afuera del vehículo. Hay una cantidad de circunstancias que nos producen distracciones y que provocan que circulemos mucho tiempo arriba del vehículo sin control de lo que está pasando, sobre todo alrededor, porque lo que pasa adentro uno lo tiene medio internalizado pero lo que pasa afuera, es decir, esas distracciones que te escuchan a vos y dicen “pero si yo tomo mate hace 10 años en el vehículo y nunca te pasó nada”. ¿ Cuál es el tema ? Nunca te pasó nada porque a tu alrededor, mientras vos tomabas mate, no se provocó una circunstancia que te pusiera en riesgo especial.

TdS: Al respecto de eso me vienen a la memoria dos casos. Uno fue de un músico que iba a Córdoba, la persona que iba delante de él iba tomando mate, se quema, clava los frenos por esa situación y él termina volcando. Y otro caso fue el de la folklorista Tamara Castro, en el cual el marido conducía tomando mate, se le volcó sobre las piernas y da un volantazo chocando contra otro vehículo que venía de frente y ella fallece

JJN: Sí, esto es lo que ocurre. Las distracciones hoy pasan por la cartelería; ni hablar de cuando utilizamos el teléfono…hay algunas que son internas y otras externas.

Hasta un mismo siniestro en la ruta provoca otro siniestro; por mirar o atender a otro vehículo que tuvo un accidente, termina generando de la mano contraria siniestros porque se generan cambios de conducta que la gente no controla, ilógicamente disminuye la velocidad y el de atrás, con cierta distracción, termina chocándote.

TdS: Otro de las causas que mencionás es el cansancio. Esto lo vemos muy frecuentemente cuando los viernes, en época estival, se produce el éxodo de gente que termina de trabajar y apuradita, carga todo rápidamente en el auto y sale raudamente hacia la costa.

JJN: Sí, con el cansancio lo que uno no alcanza a percibir es que uno no tiene control sobre el cansancio propio. Es decir, cuando el cansancio te vence, uno no se da cuenta. Este es el famoso cabezazo, el pestañeo más largo o lo que sea, que en la ruta, en muy pocos segundos, te hace transitar muchos metros sin saber lo que está pasando alrededor. Uno en la ruta, a 120 Km. por hora recorre entre 33 y 35 metros por segundo, entonces, pestañear o adormilarse un par de segundos es tener una posibilidad enorme de hacer un desastre a alta velocidad.

Tenemos que pensar que cuando uno sale a la ruta, lo más duro de los siniestros es la intensidad. Por ahí no hay tanta frecuencia, porque no tenemos tanta cercanía con otros vehículos, ni con peatones, ni demás, como uno tiene en la ciudad, pero cuando ocurre el siniestro, son realmente trágicos.

TdS: Y este cansancio a veces se junta con el apuro, las ganas de llegar, la premura por estar con la malla y las ojotas frente al mar hace que la gente vaya como bólidos, no viendo más allá que su punto de destino. El trayecto pareciese que no existiese…

JJN: El del apuro es una cuestión de falsas percepciones. Yo trato de tener un concepto cuando uno sale a la ruta que es, en vez de ponernos un horario al que tenemos que llegar, pongámonos una velocidad a la que vamos a viajar y no importa el horario en el que lleguemos; aunque parece mentira estas determinaciones previas que uno hace a un viaje, son las que nos guían la conducta después en forma automática.

Si digo “voy a llegar a tal hora” y por alguna circunstancia paso a cargar nafta, me demoro o me pasa lo que sea -pincho una cubierta- mi cabeza sigue registrando que tiene que llegar a la hora que yo dije cuando salí y es ahí cuando empiezo a hacer cosas que me ponen en riesgo para cumplir con esto; todo en forma impensada. Entonces, habría que tratar de definir “yo voy a viajar tranquilo, a 110” y no decir “voy a llegar a tal hora” porque de esta manera uno empieza a definir qué tipo de conducta va a tener en la ruta. Los apuros nos confunden tanto a veces, ¿Viste que cuando uno va en una ruta media cargada, siempre los que más avanzan son los de la fila de al lado ¿O no?

TdS: Sí. Hasta que nos pasamos a esa fila.

JJN: Entonces nos pasamos a esa fila. Y cuando nos pasamos a esa fila ¿qué es lo que ocurre?

TdS: Se pone lenta.

JJN: Esto es una irrealidad, una cuestión de percepción. En realidad las filas avanzan en forma alternativa pero de la misma manera y uno, por este apuro, por esta ansiedad, siente que siempre está atrasado. Entonces es una definición propia de que no vamos a llegar a tiempo, más que la realidad que lo que está ocurriendo y esto es lo que se nos hace tener esta conducta de un manejo errático, de cambiarse de fila. Hasta te diría irrespetuosamente porque uno no se da cuenta de esto: Vos imaginate si estás en una fila para sacar una entrada de algo y hay dos filas. Y en el medio de la fila que vos no estás, avanzan un poquito y alguien se queda en esa ¿ Vos te cruzarías y te meterías en el medio de esa fila ?

TdS: No.

JJN: No, porque además el de atrás te va a decir “flaco, esta es mi fila. Si querés ponerte en esta fila, tenés que ir atrás”. Bueno con el auto lo hacemos. ¿por qué con el auto hasta te diría, atropellamos el derecho del otro que está en esa fila y que le corresponde ir a ese lugar salteándonos y poniéndonos? Bueno, esto es toda una circunstancia que no percibimos, que el auto nos da esta sensación de impunidad y de poder hacer cosas que no haríamos cara a cara con el resto.

Parece mentira pero eso tiene que ver con ese apuro, con esa percepción del cerebro que no voy a llegar y que no importa, yo hago todo lo que haga falta para cumplir con ese horario, cosa que está atentando contra nuestra seguridad y además hasta te diría, está atentando contra nuestra felicidad.

TdS: Juan José tal vez nos estamos focalizándose en un tema como la salida de vacaciones, pero hoy el tránsito normal nos exige estar pero permanentemente atentos. Yo estaba mirando el portal de Infobae, el caso de ayer, de la abuela que cruzó la Panamericana caminando, algo que nadie lógicamente puede esperar que ocurra, pero ocasionó un caos pudo haber sido una cosa mucho peor, y entonces a esas cosas que uno ni siquiera se espera, se tiene que estar atento.

JJN: Sí. La atención de la conducción demanda como mínimo, el 90% de nuestra aptitud de atención. No podemos distraernos en más de una porción chiquitita por alguna circunstancia; hay cosas que por hábito nos parecen que no son distracción y son distracciones y nos restan atención.

Esto de tomar mate, prender un cigarrillo, ni hablar del celular…si uno se para en una esquina a ver cuántos de los vehículos que transitan por ese lugar van atentos al celular es escalofriante. Y el celular nos quita como mínimo el 70 u 80% de la atención; entonces vos decís “Juanjo, si fuese así, tendría que haber mucho más siniestros”. No, no hay mucho más siniestros porque el entorno se comporta como uno piensa que se tiene que comportar. Con la normalidad. Entonces yo voy atendiendo el celular y el entorno circula a esa misma velocidad, nadie la cambia y no pasa nada. Ahora, si cualquier circunstancia modifica el entorno, atendiendo el celular no tenés ninguna posibilidad de salvarte. Ninguna. Es imposible.

TdS: Juanjo, queríamos aportar y vamos a seguir aportando a nuestro granito de arena en este tema, que seguramente lo volveremos a tocar lamentablemente en ocasión de un siniestro.

JJN: Me encanta que traten esto. Ustedes saben que yo creo que la radio es el mejor lugar para tratar este tema, porque me parece que la única forma de cambiar conductas es que la gente piense sobre lo que ocurre cuando uno conduce un vehículo y creo que la radio es un lugar especial porque cuando uno escucha radio, necesariamente piensa e imagina lo que se transmite por ahí. Entonces ya estamos en una situación que creo que es hasta más favorable que la televisión y que ustedes se encarguen de esto, más allá de lo importante para el programa de ustedes que siempre es muy bueno, creo que socialmente es muy importante así que les agradezco mucho y cuenten conmigo para cuando quieran seguir este tema.

Fuente: Nota en Newsletter Tiempo de Seguros 10/02/2012

Fecha de actualización: 2012-03-08

 

   
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