'
Página Inicial
Nuestra Misión
Notas
Noticias
Educación Vial
Newsletters
Premios Obtenidos
Prensa
Galería de Videos
Galería de Imágenes
Conducta Móvil
La Guantera Vial
Enlaces
Contáctenos
Le sacó la camioneta al padre y volcó: 3 adolescentes muertos

Nota N° 163, San Antonio de Areco, Un joven de 19 años salió con amigos que volvían de un cumpleaños. Iba muy rápido, hizo una mala maniobra y chocó. Se mataron él y dos chicos de 14 y 15 años. Los velaron en el colegio al que iban.

Más de 200 chicos se acercaron anoche hasta el colegio Santa María de la Asunción, en San Antonio de Areco. En la puerta del gimnasio se abrazaban, lloraban. Algunos estaban sentados en ronda, en silencio, con la mirada perdida en el piso. Habían ido a despedir a Tomás Blather y Manuel Monserrat, de 15 y 14 años, sus compañeros muertos en un accidente absurdo, que se podría haber evitado, y que partió de dolor a esta ciudad de 23 mil habitantes ubicada 115 kilómetros al oeste de Buenos Aires.

Fueron tres los muertos en la mañana trágica de ayer. Según pudo reconstruir Clarín, Diego Perrout Portillo, de 19 años, volvía de una fiesta cuando se encontró con cuatro chicos que, a su vez, regresaban de un cumpleaños de 15. Todos se conocían de los torneos de fútbol locales: Diego jugaba en el club San Antonio, y Tomás, Manuel y Segundo Ovando, de 14 años, lo hacían en el San Patricio.

Diego les propuso ir a buscar la camioneta del trabajo de su padre y salir a dar una vuelta. Uno de los chicos se negó: dijo que debía encontrarse con su novia. Tomás, Carlos y Segundo, en cambio, decidieron acompañarlo.

Los padres de Diego estaban en Entre Ríos, así que el joven se llevó la Peugeot Partner bordó –que pertenece a la empresa de alimentos donde trabaja su padre– sin permiso. Tenía registro y el vehículo estaba asegurado. El se sentó al volante, Manuel a su lado y los otros dos chicos fueron atrás.

Aunque ayer se realizaron las autopsias de los cuerpos en General Rodríguez, fuentes de la investigación que dirige el fiscal Leandro Marquiegui, de la UFI 2, no pudieron confirmar si Diego había bebido alcohol en la fiesta. No están claras aún, entonces, las causas del accidente. Sí se sabe que iban muy rápido (entre 80 y 100 kilómetros por hora) por la calle Arellano, en el centro de la ciudad, cuando doblaron en Alvear, que es contramano. Quizá por eso Diego perdió el control de la camioneta, que golpeó violentamente contra el cordón y chocó contra la pared de un negocio, en la vereda de enfrente. Eran las seis de la mañana.

La Peugeot quedó de costado, con el velocímetro clavado en 80 kilómetros por hora. Manuel murió en el momento del impacto. Tomás agonizó entre los hierros retorcidos de la camioneta, según contó Segundo, el único sobreviviente (ver “Le dije...” ). Pero cuando llegaron los médicos y los bomberos ya había muerto. Diego, en cambio, logró ser rescatado con vida y fue trasladado al hospital, donde murió poco después, en el quirófano. Trabajaba en la planta de Toyota en Zárate y anoche lo velaban en la cochería Cisneros.

“Vine a acompañar a mis hijos. Esto es una tragedia para Areco”, contó Rubén, padre de dos alumnos del Santa María, uno de los muchos vecinos que se acercó anoche al velatorio de Tomás y Manuel, que comenzó a las 21 en la improvisada capilla ardiente que se armó en el gimnasio.

“Eran buenos pibes. Siempre estaba con ganas de jugar a la pelota. Estamos destruidos”, se lamentó Facundo, alumno del Santa María. A su lado, Marisol agregó: “No queremos que nuestros amigos terminen muertos en un accidente. Hay que concientizar mucho todavía”.

Fuente: Clarín Sociedad, http://www.clarin.com/sociedad/Tragico-fin-fiesta_0_754724572.html

Fecha de actualización: 2012-08-13

 

   
Webmaster