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Todos los excesos son malos...el de la velocidad es mortal

Nota Nº 21, por Especialista en Seguridad Vial anónimo, nota para Conducta Vial

En diferentes etapas o circunstancias de la vida, solemos caer en excesos. Bebidas alcohólicas, comidas, exigencias físicas, Etc. Cada exceso trae consigo alguna consecuencia en nuestra vida, en el caso del exceso de velocidad también puede causarle consecuencias a los demás. Cuando estamos en la vía pública las cosas son diferentes, es decir a partir de que salimos de casa, automáticamente pasamos a ser peatones, conductores o pasajeros, tenemos derechos y obligaciones que debemos llevar a cabo. La movilidad es una condición natural e indispensable para poder trabajar, estudiar o simplemente para recrearnos, tenemos entonces pleno derecho a hacerlo, pero eso si, debemos hacerlo de forma responsable. La velocidad en cualquier vehículo es algo que debemos comprender primero y luego con el convencimiento podremos dominar. Si no se cumple con este concepto, seguiremos observando como el exceso de velocidad en cualquier vía de circulación, continuará dejando consecuencias irreversibles (daños importantes, lesiones severas y muertes).
Hay especialistas en seguridad vial que afirman que la velocidad no es causante de accidentes, sino que es un agravante de sus consecuencias. Afirman que lo que genera el accidente es una maniobra equivocada, la cual con una velocidad inadecuada, provoca resultados muy graves en todo sentido. Cuanto más rápido nos desplazamos, más distancia recorremos en un mismo lapso de tiempo. Esto nos deja entonces mucho menos margen para anticipar cualquier circunstancia inesperada. Imaginemos que circulamos en un auto por una calle barrio, de pronto sale de entre dos autos estacionados un niño en busca de una pelota. Lo primero que haremos sin dudas será tomar la decisión de frenar para no atropellarlo. Bien, dependiendo de la atención que estemos poniendo en la conducción y a la velocidad a la que circulemos, se determinará el resultado final de este ejemplo. Frenamos a tiempo, lo golpeamos a baja velocidad causándole lesiones, lo golpeamos muy fuerte y comprometemos su vida. Reflexionemos esto por un instante. Podemos tomarnos un momento para reflexionar también, como se traslada este mismo ejemplo de un imprevisto a otras vías de circulación, donde las velocidades permitidas son aun mayores como en rutas o autopistas. Recordemos, más rápido vamos, menos tiempo para ejecutar cualquier maniobra tenemos y si le agregamos el hecho de tomar la decisión equivocada y tener un siniestro, es inevitable recibir consecuencias mayores. (físicas y materiales). Decimos materiales, pues lamentablemente hay mucha gente que todavía cuida más lo material (su vehículo) que su propia vida o la de los demás. Esto será tema de discusión para otras notas. Cuando estemos conduciendo un vehículo (bicicleta, moto, auto, Etc.) observemos el entorno, las señales de tránsito, las condiciones del piso, las condiciones climáticas y no olvidemos nunca, nuestro estado psicofísico. Estos conceptos básicos son pilares de una conducción segura, quienes los tienen en cuenta no manejan…conducen.

Especialista en Seguridad Vial anónimo.
Nota de Noviembre 2009

Fecha de actualización: 2011-11-01

 

   
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