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Nota sobre Alcohol y Conducción al Director del ISEV en Diario Clarín!

Nota N° 249, Pablo García, hijo de Periodista que trasladara durante 17 kms al cuerpo muerto de un ciclista por él atropellado, rozaba el estado de "embriaguez notoria"

1,45 de alcohol en sangre es lo que le detectaron a Pablo García tras la embestida a Reinaldo Rodas del domingo pasado; con ese nivel de alcohol en sangre el riesgo de un accidente se multiplica por 16.

Los riesgos de consumir alcohol y conducir no comienzan a partir de los 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre que fija la legislación argentina como límite para permitir que un vehículo circule. Con ese valor detectado, el conductor ya presenta un estado de euforia tal que su tiempo de reacción se estira y disminuye su percepción de riesgo que, a ese nivel, se ubica dos veces por debajo de la normal.

Pero ya con una simple ingesta de alcohol, por pequeña que sea, el organismo comienza a experimentar fenómenos químicos que alteran las condiciones de los conductores al volante e incrementar la posibilidad de generar ó participar de un siniestro vial.

Según información aportada por el Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), a partir de 0,15 gramos de alcohol por litro de sangre, se da una disminución en los reflejos y el riesgo se incrementa en un 20%.

Desde los 0,20 las distancias comienzan a apreciarse falsamente y el riesgo de perder el control del vehículo ya es del 50%. Con un valor de 0,30 comienza a subestimarse la velocidad de circulación, con lo que se duplica la posibilidad de generar un siniestro vial.

A partir de un valor de 0,8 se advierte tal perturbación en el comportamiento del conductor que el potencial riesgo se multiplica por 4,5. Hasta ese límite, la conducción es considerada riesgosa y si se detecta una presencia de alcohol por encima de ese valor, ya pasa a ser evaluada peligrosa, para sí y para terceros.

Con 1,20 de alcohol en sangre, los efectos sobre el conductor son de una fuerte fatiga y pérdida de la visión y el riesgo se multiplica por 9, mientras que a un valor de 1,50 (muy cercano al 1,45 que le detectaron a Pablo García tras la embestida a Reinaldo Rodas del domingo pasado), el estado es de embriaguez notoria. En este último caso, el riesgo se multiplica por 16, según las cifras del ISEV.

De todos modos, la cantidad de alcohol consumida, aunque es el factor determinante, no es el único que se debe considerar para evaluar la aptitud para conducir de un individuo. También influyen la contextura física, la edad, el sexo y la habitualidad en la ingesta.

Otros elementos que se deben considerar al momento de evaluar si una persona está ó no en condiciones aptas para manejar, son el tipo de bebida (vodka, fernet y whisky son las de mayor graduación), el tiempo que tardó en consumirla, si ingirió alimentos a la par ó si realizó actividad física después de haber bebido.

“Todos estos factores hacen que sea complejo definir un valor a partir del cual determinar si alguien está ó no en condiciones de conducir” explicó Eduardo Bertotti, director del ISEV. Precisó que el valor de 0,5 que fija la legislación argentina es un “valor político” y que a nivel mundial cambia de acuerdo a la idiosincracia de los países.

En ese sentido, se pronunció a favor de extender a todos los conductores, la exigencia de cero alcohol en sangre que ya rige para los choferes profesionales, tanto de transporte de pasajeros como de carga.

Fuente: http://www.clarin.com/sociedad/Pablo-Garcia-rozaba-embriaguez-notoria_0_869913163.html

Fecha de actualización: 2013-02-25

 

   
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