'
Página Inicial
Nuestra Misión
Notas
Noticias
Educación Vial
Newsletters
Premios Obtenidos
Prensa
Galería de Videos
Galería de Imágenes
Conducta Móvil
La Guantera Vial
Enlaces
Contáctenos
Dolor. Testimonios de Familiares de Víctimas de Hechos Viales

Nota Nº 72, "Usen casco, en un segundo te puede cambiar la vida"...

Villa Nueva - Andrés y Emanuel Mainardi, a tres años del accidente

Los dos hermanos recibieron a EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS en su casa.
Sus días de lucha, el amor entre ellos, la solidaridad de la gente y el dolor de su madre. Un caso que refleja a miles, a consecuencia de los hechos de tránsito.

Le brillan los ojos. Parece transmitir que, a pesar de todo, tiene buen espíritu y lucha y sabe que saldrá adelante. Quizás lo contagien las fuerzas y la perseverancia de uno de sus cinco hermanos, Andrés, quien le dice a EL DIARIO: “No vamos a bajar los brazos. Seguimos luchando”.

Emanuel y Andrés Mainardi nos atendieron ayer en su casa de calle Marcos Juárez y Buenos Aires, en Villa Nueva. A tres años del accidente que dejó al por entonces adolescente en sillas de ruedas, sin habla y sin movilidad, nos abrieron su hogar para contar su presente.

Sobre el final de la nota, Andrés dejó un mensaje para todos los lectores: “USEN CASCO, POR FAVOR". "Es un segundo, que te cambia la vida. No solamente ellos se la dañan (dice mirando a su hermano, de 18 años). Acá somos un montón y esto repercutió en varias familias. Nos cambió la vida”.

“Es algo terrible lo que sucedió. Así moleste, hay que usar el casco siempre. El de él fue un golpe tonto, pero si hubiera tenido el protector, no le pasaba nada”, añadió.

Emanuel esquivó un lomo de burro y al hacerlo perdió el control de su moto y cayó sobre el pavimento. Lo llevaron al Pasteur, allí lo dejaron regresar a su casa sin siquiera hacerle una tomografía (hay una causa judicial abierta por el caso, sin novedades) y a las 24 horas regresó para ingresar en el estado en que hoy se encuentra.

Todos los días se levanta y en la mayoría de las ocasiones va a rehabilitación. A veces, le dice “buen día” a su familia. Escucha mucha música, le encanta y así recarga energías. Toma cuatro pastillas por día. Por sonda gástrica se alimenta con leche. Suele comer hasta dos yogures y también le preparan papilla.

“Nos desesperaba que no comiera y nosotros comenzamos a darle”, cuenta Andrés.

No toma líquido porque se ahoga y le gusta mucho salir a pasear. Es lo que más le pide a su gente, que lo saquen. “Esta silla no se desarma como otras y no entra en el auto”, precisó Andrés para reflejar que allí también hay obstáculos.

Necesitan ayuda

“Económicamente estamos mal”, señaló. El joven, que cobró notoriedad pública al luchar por el tratamiento sin costo de su hermano, se fue a trabajar hace ya bastante tiempo al campo para poder tener buen sustento económico. Más allá de que el Estado se está haciendo cargo de la rehabilitación del chico, la situación acarrea gastos importantes que golpean a la familia.

Andrés agradeció a los profesionales que atienden a Emanuel, dijo que “son de primera”, pero se quejó de que lo hagan sacar turno siendo que desde hace tres años es atendido.

También reclamó por una fonoaudióloga. “Hace tres o cuatro meses que no tiene, porque creo que quedó embarazada. Vino una chica que nos ofreció cuarenta minutos por día sin cobrarnos, pero le pregunté al fisiatra del Pasteur y no me lo aceptó porque no es de su grupo”, se lamentó Andrés.

Pese al infortunio, mira al futuro con cierto optimismo. Hoy hay demasiada tristeza en la casa, la mamá de ellos está atravesando un delicado cuadro de salud. “Su situación es desencadenada por la tristeza que le causó esto”, no dudó en afirmar Andrés.

Fuente: Extraído de Diario El Centro del País, 10 de Diciembre de 2011

Fecha de actualización: 2011-12-09

 

   
Webmaster